martes, 22 de abril de 2014

Se hacía tarde.

Se hacía tarde,
hacía frío
todo ardía
y aun así, se sentía vacío.
Ya era hora de marcharse
¿huir?
solo quería fugarse,
la cosa era sobrevivir.


jueves, 17 de abril de 2014

Miedo.

Ya no era el hecho de que se encontraba perdida, era el hecho que tampoco le encontraba a él. ¿En que momento decidió que su vida fuera a centrarse en aquel chico de pelo moreno? Quizá ella no controlase eso, y el amor, no era culpa suya, sino que sus sentimientos salieron solos, o quizá se empeño tanto en querer aquel chico que ahora le quería más de lo se imaginaba.  Sea como fuese, estaba unida a él más que a su propia vida, y quizá mantener aquella amistad le gustaba o simplemente le hacía un daño que ni ella quería aceptar. Le gustaba compartir aquellos momentos de risas y abrazos, que quizá para ella significaban más que para él. Pero nunca se lo dijo.

 Él la trataba como una amiga, pero se notaba, que no solo la quería como  a una simple amiga, o al menos eso veían todos menos ella. La había querido tanto, que tenía miedo a que por su culpa ella sufriera algún daño, de volver a hacerle daño, y por eso, permanecía cuidándola como un amigos más, por mucho que le doliera. Sus ojos verdes le atraían como si de un hechizo se trataba y deseaba volver a perderse entre su pelo, pero se prometió que nunca más lo haría, que debía asumir que solo serían amigos y la cuidaría como a una hermana. Y eso hizo, cuidarla hasta que cada uno encontró su camino y fueron felices a medias, porque parecía que era verdad eso que decían de que el primer amor no se olvida.

"El miedo, pudo con ellos, pero no con sus sentimientos."

lunes, 31 de marzo de 2014

Eran uno.

Quizá a veces fuese un poco tonto,
pero le hubiese encantado decírselo al oído
que le quería allí, 
consigo. 

Quizá se hiciese insoportable estar separados,
pero algo unía aquellos corazones,
no eran perfectos, 
estaban conectados. 

Quizá no servía para nada,
o eso decían todos,
hasta ellos sabían
que era de locos.

Quizá su relación era extraña,
pero y que más daba.
Se tenían,
que importaba.

Solo querían estar juntos,
escuchar su cantante favorito,
y parecía que aquello
era un delito.
Nadie los entendían, 
todos criticaban,
y su amor era puro 
más de lo que nadie imaginaba. 
Soñaban estar juntos,
juntos despertaban,
esperando que alguno,
al otro le hablara. 

Eran únicos, 
quizá inseparables,
estaban juntos,
nada le importaba a esos amantes. 

Y juntos acabaron,
aquella vida de locuras,
lo que nadie esperaba.

Su para siempre se cumplió,
y vivieron aquella eternidad
llena de canciones de amor 
y poemas inacabados.

Quizá fueron felices
más que nadie en este mundo
porque se tenían a ellos, 
porque eran uno. 

jueves, 13 de marzo de 2014

Tú.

¿Qué es poesía si tú no estas a mi lado para escucharme recitarla?
¿Qué es música si no podemos compartir unos auriculares y escuchar nuestro grupo preferido?
No había poesía sin tus ojos, ni música sin tus labios.
No había arte sin verte, ni cine sin tenerte.
No había lápiz que dibujase nada, sin tenerte en frente.
No había pincel que rozase, sin escuchar el sonido de tu voz.
Decían que era amor, quien sabe.
Tu mirada me penetraba, y tus labios me besaban.
Entre tus brazos, no había mañana.
Y con tu sonrisa, todo iba bien.
Y de repente, te marchaste, sin más.
Provocaste mi llanto, una vez más.
Y aquí sigo buscándote, perdida.
Respirando, y sin vida.
Y quizá en algún rincón me encuentras.
Sin razón, turbulenta.
Y me acoges en tu pecho,
y si es verdad que vuelves,
estaré esperándote, amándote.
Y si no vuelves, ya no habrá mañana.
Y moriré solitaria, esperando aquel primer amor
que no supo entender, lo que yo,
siempre llamaré amor.
¿Qué es poesía si tú no estas a mi lado para escucharme recitarla?
¿Qué es música si no podemos compartir unos auriculares y escuchar nuestro grupo preferido?

"El invierno, era frío sin ti, y el verano, se hacía insoportable."

lunes, 23 de diciembre de 2013

A ti.

Si quieres, puedes.
No me necesitas, para nada, pero aquí estaré.
Porque yo no puedo más, y ahí estas tú.
Gracias a ti, y solo a ti.
Tus abrazos.
Tus locuras, que quiero que sean mías.
Esa sonrisa tonta que me sacas sin saberlo.
Haces que sea otra, contigo, solo contigo.
Aguantas tanto...que a veces creo que me quieres.
Pero otras, te veo muy lejos.
Gracias, por todo.
Te quiero.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Fortaleza.



Pero soy más fuerte que eso (o lo intento). Me caigo, sonrío y me levanto. Y por eso he decidido vivir, vivir bien de una vez. Hacer lo que me apetezca. escuchar a mi corazón, y que le den a mi mente. 

domingo, 10 de noviembre de 2013

Un día más, un día menos.

No ha encontrado su sitio aún. Soledad era lo único que le quedaba, todos se habían marchado. Pasaban los días, las horas y ella seguía allí, rota. 

El calor se había marchado y solo le quedaba el invierno. Tan frío, tan doloroso. Recuerdos y más recuerdos. Le habían hecho daño, pero ella fue la primera que lo hizo. Demasiado orgullo para pedir perdón, demasiado dolor como para empezar de nuevo. Lo peor es que no se aceptaba, se odiaba. No se veía guapa y no era delgada, su pelo era un asco, y encima se veía bajita. Se reían de ella, porque si ella no se aceptaba, ¿como lo iban a hacer los demás? 



"¿Que me queda?" se preguntaba día sí y día no. Se odiaba así misma, se hacia daño. Su familia la rechazaba y cada vez se sentía peor.

Estuvo apunto de hacer una locura, lo que para ella era tener valentía y todos pensaban que era de cobardes. Y entonces ocurrió algo mágico, totalmente inoportuno. Un mensaje, un "te quiero, te echo de menos".

Todo cambió, se ilusionó de nuevo. Sonrió por fin. ¿Que pasó después? Nadie sabe. Pero él le salvó la vida, y la hizo quererse. 



"Acéptate. Mejor ser la oveja negra, que la oveja muerta."